limosnita mediática

¿Por qué siguen participando como vacas buenoides tantos personajes públicos en ese acting decadente llamado Un sol para los chicos?
Es una farsa organizada por una empresa que no es solidaria con nadie, para gente que no necesita caridad sino justicia, y televisado para un público que no le importa ni una cosa ni la otra.
  Los niños no necesitan nuestras limosnas, lo que nos sobra. Necesitan que no se desfinancie al estado. ¿Capisce?

Rocketboom

Éste fue uno de los laburos más divertidos que hice: el subtitulado en español de Rocketboom, un ácido video-blog -producto de culto con su epicentro en NY-, que explora conductas de la vida digital, movimientos sociales emergentes, temas políticos, curiosidades y vanguardias.
Desde los comienzos, y por el boca-a-boca, tuvo cientos de miles de espectadores on-line, y fue disputado por varias cadenas de TV. Los tipos no cerraban trato con nadie, ya que no aceptan publicidades de determinadas fuentes que consideran inmorales: cigarrillos, coca cola, republicanos...
Sign of times, la rebeldía se transformó en estrategia de marketing, porque cuando cerraron un acuerdo de distribución con una mega-empresa, los ceritos de los cheques se extendieron hacia el infinito. Eso sí: siempre en Internet; nunca desembarcaron en la tv, como tantas veces les propusieron.

Un capítulo viejo con sub-títulos en español:


Foto de Michael Kena http://www.michaelkenna.net/
mis pasos en esta calle
resuenan en otra calle
donde oigo mis pasos pasar en esta calle
donde sólo es real 
la niebla

Octavio Paz

Las fotos de María


 













María Zerdá-Vetterlein siempre fue para mi una amiga-caja-de-Pandora.
Es la elegancia del alma, el glamour mismo del vértigo existencial. Cada vez que pierdo su rastro, sus señales de humo me indican que ella ya levantó campamento, y está en la próxima estación, mientras todos los demás nos quedamos llorando en el andén por ese tren que nunca jamás pasó.
















Cuando partió a Alemania, nos preguntábamos cómo se las iba a arreglar para comprar el pan, sin saber el idioma... Al tiempo, se recibió en la Licenciatura en Cine. Acto seguido, con la misma naturalidad de quien te dice "me voy a tomar un cafecito", una tarde de otoño me anunció que exponía sus bellas fotos en la Galería del Gästehaus der J. W. Goethe Universität en Francfort.



Fabulosas! 


Latitudes 1: Spanglish















Durante el 2006 escribí Latitudes, una serie de columnas que me pidieron para un periódico latino de la comunidad de Boston y Massachusetts.



Con ese estilo entre telenovelero y baja-línea de los productos que apelan al imaginario del "latino en USA"  -en el cual los rioplatenses no parecemos estar demasiado incluidos-, me divertí mucho escribiendo en primera persona, y siempre me imagino estos textos leídos por Milagritos López.

Una de las primeras fue ésta:
























































































































Spanglish: Talk in español, brother








Los inmigrantes suelen tener un pie en cada cultura, y
el alma hace equilibrio entre la tierra de las raíces y el suelo en el que se
siembra futuro.


Hey, fix me este corazón partido, baby!







La polémica está instalada, y por cierto bien lejos estamos
de pronunciar la última palabra. Cuidado: el Spanglish está vivo, y flota
alegremente en el viento, circula por nuestras vidas, desembarca en las
ciudades, reinventa vocablos y mensajes, reencarna en nuevas palabras o susurra
novedosos significados. 





Fuente del comic: http://colon-3.com/



El
Spanglish no es la mera utilización esporádica de palabras en inglés cuando se
habla español, sino un ingenioso y complejo puente lingüístico entre los dos idiomas. 


Se lo
oye principalmente en las comunidades hispanohablantes de Florida, Georgia,
Texas, California o New York, pero también se escurre en Puerto Rico y algunas
zonas de México, y en menor medida, en el resto de la región. Aunque es
utilizado en dosis muy diferentes, se estima que unas 40 millones de
personas se expresan en Spanglish
. ¿Leíste bien? ¡Casi el 10 por ciento de los hispanohablantes del mundo!





La
pregunta del millón viene a la hora de definir este fenómeno flexible,
caracterizado por su constante renovación: ¿Es un nuevo idioma? ¿Un dialecto?
¿Un código?


La
verdad muchas veces está en las calle, y ahí es precisamente donde nació esta
manifestación parlante de corazones inmigrantes, que no sueltan el idioma natal
pero tampoco se aíslan de la geografía del presente.


Por
cierto, el inglés ha sido en estas últimas décadas un gran proveedor de
palabras tanto para el español, como para otros idiomas, y miles de vocablos
han emigrado hacia Latinoamérica. Consulté a David Epstein
, un experimentado traductor
que a diario se enfrenta con el desafío de la transferencia de significados
entre ambos idiomas, y al respecto nos dice: “
En el
terreno de la informática, mucho más que en cualquier otro, el Spanglish está
presente, y los usuarios de esta terminología no se preguntan si es correcto
utilizarla o no. Sencillamente, la usan. Se trata, lisa y llanamente de una
cuestión de uso
que excede lo que puedan
establecer las normas de prestigio, las citas de autoridad o los gramáticos
insignes en cuanto a la ‘deformación’ del idioma. Una expresión tal como ‘vacunar
la carpeta’ (limpiar la alfombra con la aspiradora por vaccum the carpet)
no se escucha en muchos países de América porque no se entiende. Pero
¿podemos decir que esto arruina el castellano que se habla, por ejemplo, en
Miami? ¿No es una postura demasiado soberbia?”.


Lo cierto es que al margen de las polémicas
académicas, el mercado ya captó el mensaje: hay publicaciones en Spanglish, se
lo incorporó al lenguaje de los medios audiovisuales, hay campañas de marketing
y publicidad que lo utilizan, hasta se generan productos especialmente pensados
para las generaciones biling
ües que lo entienden.





Sus detractores argumentan que es una suerte de español
de “baja calidad”, invadido absurdamente por el inglés. Por ejemplo, Roberto
González-Echeverría, un profesor de literaturas hispánicas de la Universidad de
Yale, que aseguró en el New York Times
que “el Spanglish no es una victoria, es una
capitulación política que indica la marginalización de los hispanos pobres”.





Pero también, el asunto tiene sus ardientes defensores.


Ilan
Stavans
es un
profesor mexicano que trabaja en la Universidad Amherst de Massachusetts, que
decidió crear la primera cátedra de Spanglish del mundo, en la que se realiza
un estudio lingüístico y cultural de la población latina de Estados Unidos a
través de su lenguaje;


también es el autor de  The sounds of spanglish: an
illustrated lexicon.


En una entrevista realizada por el Barcelona Review, Stavans sostuvo que el Spanglish es
uno de los grandes fenómenos culturales de los últimos tiempos: “Existe la
percepción generalizada de que es una ‘jerga loca’, que es la lengua de
aquellos sin acceso al poder. Pero en realidad simboliza la situación de los
latinos de todos los  orígenes, una
rosa de muchos pétalos. Es una suerte de puente para unirlos a todos”, afirma.


Y por cierto, se me ocurre que en este caso, el total es
muchísimo más que la suma de las partes. Quiero decir, el Spanglish es más que
la mera suma de español + inglés, y más que la simple fusión de las dos
culturas entremezcladas.


¿Será una visión del mundo?


Amigos, Let it be!

Aleister Crowley, Semilla de Maldad


Publiqué esta nota en el 
Suplemento Radar de Página/12, 
una investigación que me tuvo obsesionada durante un tiempo, ya que fue bastante arduo recopilar los datos dispersos de la vida de este personaje.



Semilla de maldad
  Pessoa, Rilke, Rodin, Xul Solar, los Beatles, Jimmy Page y Marilyn Manson se encandilaron alguna vez con él. Bautizado por su propia familia y la prensa británica como La Bestia del Apocalipsis, Aleister Crowley desafió tanto a la reina Victoria como a Mussolini y anticipó en varias décadas la consigna rockera de sexo, droga y rebelión. Ante la noticia de que Bruce Dickinson (el cantante de Iron Maiden) y Terry Jones (de los Monty Python) se preparan a rodar una película sobre él, Radar ofrece una simpática biografía del ocultista que atacó el orden social y político de su época con una única herramienta: la prédica del descontrol emocional.

Magos eran los de antes. Basta repasar sucintamente la historia de Aleister Crowley para comprobarlo: convivió durante décadas con un harén multitudinario, absorbió drogas full-time hasta la tercera edad, evadió decenas de acusaciones de asesinato, sobrevivió a la persecución de Benito Mussolini y –digno final– murió a las 72 primaveras, de viejo. 

Historia de O, para Broadly

Broadly


La versión cinematográfica de la insípida 50 sombras de Grey levantó un módico escándalo global, muchos millones, y el anuncio de la segunda entrega de la saga en 2017.

 Buen momento para recordar la más provocativa y filosa novela de la literatura erótica, escrita por una mujer, admirada por Albert Camus, diseccionada por Susan Sontang y hasta homenajeada por la serie Mad Men. Una pasión que se convirtió en libro prohibido, misterio literario y objeto de culto.